Mostrando entradas con la etiqueta 99. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 99. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de enero de 2010

Proyecto 99: La Habitación 71 (180 y última)





30 de enero del 2004.


Hola!


La habitación 71 (Room 71, tal como aparece escrita por mi puño) es el grand finale para el proyecto 99; un final extraño. Confuso incluso para mi mismo. No es un poema, es un mal sueño que tuve a principios del año 2004. Un sueño que duró varias horas, un sueño que me dejó mas preguntas que respuestas. El sueño de un loco; el loco reconociendo los intrincados lugares de su mente. He aquí el sueño…


Noche llegó a la ciudad, su manto la cubrió sin hacerle daño.
Mis parpados pesan, es ya la hora de dormir.
Demasiada televisión, la apago.
Arrojo el control remoto y apago el único foco del cuarto.
Pero no tengo sueño, no tengo sueño…
No tengo
Tengo
Tengo sueño.
Duermo.
La noción de las horas se pierde dentro del propio sueño.
Empiezo a soñar:
Estoy en algo semejante a un hotel de color blanco, tal parece que trabajo en ese lugar de carga maletas.
Llevo por ropa harapos y calzo sandalias
Pasan los días dentro del sueño y un día llega un hombre vestido de manera elegante. Lleva sombrero y un maletín que no me permite cargar. Pide una habitación.
La habitación es la numero 71.
Le conduzco hasta su habitación y cargo todas sus maletas, excepto el maletín que ni siquiera me deja tocar. Subimos escaleras amplísimas-retorcidas, en forma de caracol.
Después de subir dos pisos llegamos a la habitación 71.
Le abro la puerta. El pasa, yo entro con las maletas y el me da propina. Hay algo siniestro en aquel señor. Me da miedo. Salgo rápidamente de ahí.
De nuevo pasan los días dentro del sueño, días en los cuales el señor se va y luego regresa al hotel, siempre a la habitación 71. Siempre estoy ahí yo para cargas sus maletas. El maletín ha desaparecido.
En una ocasión me dice “trabaja para mi”. Acepto trabajar para el porque promete pagarme bien. Asi que dejo el empleo de carga maletas.
Pactamos vernos todos los días en ese vetusto hotel, pero no me dice que trabajo desempeñare.
El primer día de trabajo llego al hotel temprano y en la recepción tienen una nota para mí, la leo. Espero a que el señor aquel baje de la habitación 71. Mientras espero, alguien ha pagado para mí un gran plato de comida, asi que voy al restaurante del hotel y me dispongo a comerla. Si, era mi comida preferida.
Era.
Terminando la comida alguien me dice que ya puedo subir a ver al señor.
Lo hago inmediatamente, y subo las escaleras rumbo al encuentro con el señor, pero… algo no esta bien.
Algo cambio inesperadamente.
Conforme avanzo hacia la habitación 71, todo empieza a cambiar; las mismas paredes se deforman, las escaleras se retuercen de forma inverosímil.
El lugar en el que estaba ya no el mismo lugar. Es como si el hotel nunca hubiera existido.
Ahora me encuentro perdido en un lugar que no conozco, mi cuerpo no se acostumbra a aquel lugar. Donde antes había habitaciones y pisos con alfombra, ahora no hay nada de eso.
La habitación 71 tampoco existe, ni el señor que me esperaba dentro.
Una fuerza irresistible me lleva hasta el fondo de lo que parece ser un pasillo, este pasillo me lleva hacia un terreno con una construcción a medio terminar.
La construcción esta pintada de color blanco, en donde debería haber puertas hay puestas unas cortinas sucias.
Veo formas humanoides a lo lejos. Yo deambulo por este lugar, encuentro escaleras que no llevan sino a otras escaleras. Encuentro una calle polvorienta, no hay banquetas; hay casas hechas de lámina de cartón y llantas que hacen las veces de cerca de lindero, un canal de agua negra recorre ambos lados de la calle.
Estoy perdido, estoy confundido; el hotel no existe.
Sigo caminado y encuentro gente humilde que vive debajo de un gran puente, les pregunto como llegar al hotel en el cual yo estaba. Ellos me señalan un edificio que de lejos parece ser un hotel. Voy hacia allá.
No es el hotel que perdí, este hotel mas bien parece una barriada apilada en forma de edificio, pero algo dentro de mi tiene la idea de que detrás de esa fachada se oculta el hotel que aparentemente no existe mas. Asi que entro a ese conjunto de miseria vertical y busco la forma de llegar a la habitación 71 o aunque sea encontrar las demás habitaciones. No hay gente en ese extraño conjunto de viviendas maltrechas y apiladas, nadie me detiene, ando a mis anchas de casa en casa pero no consigo encontrar alguna pista del hotel.
Me resigno a mi nueva situación y salgo de ese sucio lugar, de nuevo encuentro escaleras que subo (aunque pareciera que bajara) hasta llegar a la calle polvorosa.
Sigo vagando sin encontrar una respuesta a esta situación, ya no encuentro personas que me guíen; solo encuentro el silencio. Pareciera que nada mas yo existo en ese nuevo mundo.
Camino y cada que camino me pierdo más y más en aquel lugar, pasan muchas horas y yo sigo caminando…
Asi de pronto me encuentro parado frente a un estadio abandonado y derruido. Pareciera una representación de un coliseo romano embutido en una plaza de toros. Me adentro en este sitio, no hay nadie que me detenga.
Llego hasta lo que debió haber sido un gran ruedo dentro del estadio y ahí por fin encuentro a una persona.
En medio de ese ruedo hay un hombre vestido con un bello traje de luces. Este hombre esta completamente cubierto de un polvo de color azul, yo lo miro con asombro, las palabras no me salen. Me mira y me hace un ademán para que me acerque hacia él. Voy hacia el como hipnotizado.
De la nada saca un capote y hace unos pases de torero, después sacude la capa y todo este polvo que le cubre se desprende de su cuerpo y ropa y se crea una nube espesa de color azul que me nubla la vista.
El no dice ninguna palabra, desaparece junto con la nube de polvo.
Me quedo parado en el ruedo, de nuevo solo y con la cabeza llena de preguntas.
Pero me digo a mi mismo que estoy perdido,
Me digo a mi mismo que la habitación 71 y el hotel que la contenía nunca existieron.
Me digo a mi mismo que la ciudad, que el país, que el continente, que el mundo en el cual me encontraba yo mismo y la habitación 71 y su hotel nunca existieron.
Ahora quiero quedarme aquí en este nuevo mundo,
En este viejo estadio, en esta hollada calle polvosa, en este pueblo de casuchas y escaleras sin sentido.
Aquí.
Aquí es donde pertenezco...

Fin del sueño.
Fin.

Adiós!

sábado, 26 de diciembre de 2009

Proyecto 99: Ataque (176)




16 de agosto del 2003

Hola!

Ataque inclemente,
Por todos los flancos,
Minaron tu propiedad,
Pusieron una base enemiga dentro de tu propio territorio,
Lanzaron gas y fuego a tus ojos.
Y ahí estabas… sobreviviendo.
(Como siempre has vivido).
Con la sonrisa empotrada en tu boca, forzada.
Te dispararon a quemarropa,
Pareciera que las balas no te hacían daño, no te quejabas de un solo golpe.
No fue, sino hasta que se disipo el polvo de los cañones y de las armas que…
Descubrieron que estabas muerta desde hacia mucho tiempo, antes de que el ataque diera inicio el alma había abandonado tu cuerpo.
Tu nombre era Justicia.
Nadie se dio cuenta que estabas muerta.


Adiós!

Proyecto 99: sus… (166)




13 de marzo del 2003


Sus…
Sus besos provocan que las mejillas se le sonrojen,
Sus besos ensalivan labios,
Sus besos llevan dentro una lengua que se dirige a la otra lengua.
Sus…
Sus manos tocan un piano imaginario,
Un piano que nadie escucha y que nadie ve,
Y aun asi es tocado y las notas que de el salen, solo pueden ser escuchadas por ella.
Las notas causan heridas imposibles de sanar;
Ella se fue de aquí, pero no de acá…
O dicho de otra forma, ella se perdió en la bruma del tiempo, pero ella vive dentro de mi corazón…
Nadie se va, solo pareciera que se va.
Nadie se va, todo vuelve al punto de Origen.


Adiós!

Proyecto 99: Desde el divino protector hasta el final de mi era (165)





5 de marzo del 2003


Hola!


¿Qué es esto que mide la distancia entre ambos?

Quiero saberlo, hazte visible.

¿Cómo pudimos llegar tan lejos?

En tus manos están las llaves de esta, mi más indómita libertad.

Dame las condenadas llaves, las exijo; devuelve lo que es mío.



Existen un millón de cosas allá afuera; existe el mal sin nombre, existe lo incierto y siento que no merezco estar allá afuera.

Pero es tarde, creo,  estoy detrás de una inmensa reja y ya no puedo distinguir de qué lado de la reja estoy yo.

No se si estoy adentro o si estoy afuera. Ayúdame, aparécete.

Quiero salir, libérame…

Dame las llaves.

Quiero salir, dejar este cuerpo.

Llegar hasta el espacio.

Convertirme en un satélite más.

Girar alrededor del planeta.

Volveré luego, en forma de lumbrera.

¿Volverás tú?

¿Me mostraras tu verdadera forma?

¿Te abrirás de capa?

Desde el divino protector hasta el final de mi era, te he estado pidiendo las llaves de mi libertad… ¿Te has detenido a escuchar mis suplicas? ¿Has hecho caso a mi pedimento?

Desde el divino protector…

Puedo verte en la luz.

¿Me has visto tu, ya?


Adiós!

Proyecto 99: Hermoso cariño paranoico (177)








14 de noviembre del 2003


Hola!


Por medio de conjuros tecnológicos están tratando de que me convierta en otra persona.

Quieren que esté en sombrío lugar, pero no lo deseo,

Me culpan, me están chingando la existencia.

Pienso que no tomare ese tren.

No lo haré.

Lo único que puede mover las pocas ideas que apenas circulan por mi mente no lleva tu nombre… asi que jodete.

No tomare ese tren,

No lo haré.


Adiós!


domingo, 29 de noviembre de 2009

Proyecto 99: una mirada retrospectiva (175)


15 de agosto del 2003

Hola!

Me he perdido.

Voy dando cabriolas en la espesura verde y

Me pierdo.

Ya no estoy ahora ahí.

Sino siempre a donde mi alma me lleve.

Ahí es en donde en verdad yo estoy –No ahí.

El monte crece casi un metro desde la tierra.

Estamos ocultos dentro de lo verde y aunque nos provoque comezón en la piel, no nos iremos de aquel antiguo lugar.

El sol merma nuestras energías y quema. Arde en nuestras espaldas.

Somos como chaneques en la espesura y somos felices dentro del monte.

Adiós!




Proyecto 99: H meets misery (162)


3 de diciembre del 2002

Hola!

No lo creía hasta que lo vi con mis propios ojos.

Pero era cierto; vi a un señor que comía alimentos tirados en un bote de basura.

Mucha gente lo vio, yo no fui el único.

Pensé que este es un mundo feo y raro, pero tengo fe en que la primavera vendrá… pero no para todos.

(Uno de mis primeros actos surrealistas consistió en comer “comida” del bote del desperdicio, tendría yo menos de 10 años, no quiero decir con esto que me gustó hacerlo, ni tampoco me jacto de la paliza que me pegaron mis padres por semejante acto; pero en esta vida hay que probar de todo, desde comida podrida hasta los mejores manjares; pero carajo una cosa es comer comida echada a perder porque esta uno loco y otra cosa es comer basura porque no tienes nada mas que echarte al estomago. ¡Muerte al mal gobierno!)

Adiós!





Proyecto 99: M.2 (159)


22 de octubre del 2002

Hola!

(A veces cometo el pecado de hastiarme de esta vida)

Quisiera ser otro en otro cuerpo; no esta sombra viviente.

Pero no puedo.

Mis piernas ya no pueden moverse.

Mis brazos están rígidos como el plástico, mis manos oprimen el hueco de mi pecho.

Mi cuerpo ha dejado de ser un cuerpo.

Estoy dentro de un ataúd.

Estoy muerto

-Déjenme salir de aquí, quiero vivir por siempre.

Adiós!



Proyecto 99: Cordula no era una dama para mi (158)

21 de octubre del 2002

Hola!

Estaba sola en la oscuridad de aquel cuarto de paredes frías.

Ella dibujaba extrañas formas en el pizarrón de aquel manicomio, formas que me invitaban a sonreír (quizás por el efecto de tantos sedantes)

Su mano derecha se movía con destreza sobre el sucio pizarrón.

Ella estaba muy seria. Absorta en sus dibujos.

Entro a aquel cuarto un cadáver vacuo de una tormenta, era yo.

Y hablé con Cordula.

Mitad diosa, mitad maldición; era la hembra perfecta.

Por temor a quedar como un tonto, hablamos muy poco. Ella se aburrió y se salio de aquel cuarto.

Asi que de todas formas quede como un tonto.

Como sea, se fue diciéndome:

-Adiós!

Y es fecha de que todavía no puedo sacar ese adiós de mi mente.

Adiós!


Proyecto 99: mátame que no puedo (157)


21 de octubre del 2002

Hola!

Tuve un sueño:

Me encontraba herido; dos de mis amigos me cuidaban y me resguardaban en una cavidad sin un suelo.

Pensaba que yo que esa cavidad era como estar de vuelta en el útero materno.

De alguna extraña forma, a través de esa cavidad rocosa divisé a dos grandes animales semejantes a lobos que caminaban hacia nosotros nerviosamente.

El sueño tenia lugar es algo parecido al malecón costero, pero con tonos blancos y azules.

Era un día con un sol intenso (y nos volvimos locos)…

Pregunte a mis dos amigos que eran esos animales, pero ellos me dijeron que no me mortificara; que eran solo perros vagabundos.

Recuerdo rocas, también agua. Recuerdo tus recuerdos y son mis recuerdos nuevos.

Los terribles animales se acercaron demasiado a mis amigos y ellos no se dieron cuenta.

Los animales empezaron a agredir a mis compañeros y ellos no podían defenderse porque me estaban cuidando, al mismo tiempo los animales no podían verme porque yo estaba acostado en aquella cavidad.

Oculto entre las roca.

En cuanto vi que mis amigos eran atacados, algo se posesionó de mí y me abalancé contra los animales. Ataqué al mas descuidado y, como una bestia, lo mordí en el cuello del lado derecho, luego el lado izquierdo.

Escupí de mi boca dos rodajas de carne.

El mismo procedimiento utilicé con el otro animal.

Recuerdo también formas sinuosas dibujadas sobre la arena caliente.

Oh, recuerdo todo eso.

Mis amigos manaban sangre de sus cuerpos de bronce.

Uno de los animales aun no moría. Me rodeo por la parte de atrás.

Yo me metí de nuevo a la cavidad y, la cola del animal paso rozando mis pies descalzos.

Tuve miedo, me preocupé; el animal subió por las rocas y deseé tener un arma en mis manos.

Después todo se hizo bruma, todo fue confuso.

¿Tú recuerdas eso?

Recuerdo también una serpiente que dejaba su rastro en la arena.

Y sufro porque despierto del sueño.

Adiós!




Proyecto 99: Monstruo (155)


14 de octubre del 2002




Hola!




Si escucho el canto del ave, es ella.

Si escucho una oración, es ella misma.

Si veo el arco-iris, es ella.

Si estoy feliz, es por ella.

Es lo que siento.

Pero esto no puede ser algo sano, algo normal.

Yo que soy tan anormal.

Tan “straight edge”

Y de todas formas, ella esta en el rostro de todas las personas que veo.

Anti-luz

Anti-oscuridad.

A punto de convertir mi piel en un negro capullo para dejar salir al monstruo de las cinco puntas.




Adiós!

Proyecto 99: apagado (153)


14 de octubre del 2002

Hola!

Quiero.

Quiero tu mascara de oro blanco, ser parte de tu oscuro mundo,

Regálame esa mascara, seré la envidia de estos tristes muertos.

Auto proclamación del rey.

Me realizare en este mundo.

Murmullos de personas que van a la procesión del Loco.

El rey: muerto.

Oscuridad.

Una pequeña chispa me muestra la forma en que habré de convertirme de voraz fuego.

Calor.

No tendré miedo cuando me apagues.

Adiós!




Proyecto 99: gloom (151)


27 de septiembre del 2002

Hola!

Besaste el cuello de cisne de tu amada inerte, aun dormida.

Depositaste algunos billetes arrugados al lado de la almohada donde ella reposaba sus pies.

Cuidadosamente te dirigiste al cuarto de baño y abriste con calma la puerta.

Apagaste las luces que aun estaban prendidas.

Cerraste la puerta nuevamente con sigilo,

Caminaste hacia la sala; hacia el pasillo; hacia la puerta que da al patio; hacia el patio y por ultimo saliste por el viejo portón hacia la Terminal de autobuses. Ahí compraste una cajetilla de cigarros.

Te fumaste dos.

Sacaste de tu camisa una caja de goma de mascar, revisaste tu reloj.

Masticabas dos chicles a la vez.

Eran los doce con cinco, pasada la media noche…

¡Que calor había allí arriba!

El autobús llego a las 12: 23, lo tomaste.

Cuando subiste por el estribo alcanzaste a ver una cara conocida, pero pasaste de largo, mientras buscabas en tu mochila con que pagar el pasaje.

Alguien se levanto del asiento. Tú aprovechaste y te sentaste.

El cobrador paso por tu asiento, pagaste y recibiste el vuelto en monedas.

El viaje no fue precisamente largo.

Llegaste a tu casa antes de la una de la madrugada.

Ahora estas frente a la puerta, con tus llaves abres la cerradura.

Entras suavemente.

Pasas por el cuarto de tus hijos. Les echas un vistazo, las dos están durmiendo.

Cierras la puerta de su recamara.

Llegas a la habitación que compartes con tu esposa.

Tu bella y radiante esposa duerme a pierna suelta y a sus anchas en la cama.

No tiene puesta una cobija, hace calor; mucho.

Ni siquiera trae puesta una bata, solo usa ropa interior blanca de algodón.

Aun entre las sombras alcanzas a ver sus duros pezones erectos que sobresalen de la tela del brassiere.

Aquello te excita.

Entras al baño y te cambias la ropa. Toda.

Quedas en ropa de dormir, hace calor.

Vas a la cama y te recuestas.

Nuca prendiste ningún foco de la casa.

Como a las diez para las dos, tu esposa se despierta.

Tú todavía no logras conciliar el sueño. No estas cansado.

Ella con alegría te saluda, te pregunta donde andabas, pregunta también si cenaste.

Respondiste a todo con distintas mentiras.

Ella las creyó. Todas.

La abrazas.

Le das un beso en la frente.

Le acaricias la espalda y sonríes.

Ella te esta mirando, sus ojos solo están pidiendo algo: sexo.

Llevas tu mano hacia sus piernas.

Hurgas en su vagina y hallas un tesoro húmedo.

Ella te pregunta si la amas…

Tú le respondes.

Adiós!





Proyecto 99: Z en pedazos de muerte vieja (150)


27 de septiembre del 2002

Hola!

No andes lejos de mi mano, compañera de mis caminos andados

Mis ojos se llenan con la bruma de los años que he gastado en vano.

Ven, pues, y toma mi fría mano.

Guíame por entre los pasajes oscuros.

Oh.

¡Cuanto te quiero!

Ahora los se…. ¡Cuan mucho te quiero!

Que inmenso placer es estar tu y yo juntos; a solas con todo el universo.

Cuando me vaya de aquí, no me sigas.

Deja que las sombras me cobijen y tú, alcanza la luz que conmigo nunca pudiste alcanzar.

Pero eso será mañana, hoy déjame repetirte que siempre serás mi primera y mi única.

De nuevo…

Adiós!

Proyecto 99: Cordula y todos, menos yo (149)

20 de agosto del 2002

Hola!

No se puede escapar de ti, hermosa dama de extravagante y colorida ropa.

No se puede siquiera lamer la huella de tus pequeños pasos.

No se puede comulgar sobre el templo de tu blanquísimo cuerpo.

No se puede oír el sonido de tu diminuta voz allá donde dios se hizo dios.

No se puede pronunciar tu nombre sin pensar en bendiciones.

No se puede ver con regocijo tus curvas tan exageradas y tu cabello impregnado con el rocío de pasados amores.

No se debe conocer el camino del exceso pasando a través del portal que se yo llamo tus labios.

No se puede dudar de tu escudo mágico y de tu espada dadora de venganza.

No se puede decir que no a la pesada cadena que me hace tu odiado esclavo.

No se puede cazar con arco y flecha todo un bosque en tu honor.

No se puede trascender por encima de mis cenizas mortales para demostrarte el mío poder.

No se puede obtener la sabiduría necesaria para descifrar los símbolos de tu enigmática hermosura.

Ni siquiera puedo trocar tu vida.

-No, nunca…

(Pero la bella no volvió a hablar, se esfumo en la niebla de los años venideros).

-Be yourself (una voz que todavía no hemos oído)

Fin

Adiós!


Proyecto 99: Estas perdida perra parte 3 (147)


15 de agosto del 2002

Hola!

El conocimiento permanece siempre contiguo a nosotros.

No pretendí que la sinceridad tan horrible fuera, pero

He aquí, de frente a mí un espejo negro.

(Un espejo negro para revelar mi verdadera forma)

¿Un espejo negro? Si.

Y en el te veo reflejada; perra dulce y rica

Gran mácula que del cenagal has nacido, parida desde el fango.

Oh, ¿Que sensación es esta que me estremece y me transforma en algo obsceno?

¿Qué condena es esta?

-Por favor, golpéame; hazme sentir que no estoy solo enfrente del espejo…

-Jodete, ya estamos ascendiendo la cúspide que lleva al blanco abismo.

-¡No! no quiero ir; por favor acaríciame con tus puños (Al menos déjame llevarme a los míos conmigo, ¿si?).

-¡Jodete gran prostituta! Vi el otro día tu sombra sumergida en el espejo

-Mátame entonces, por favor, por favor. Empieza ahora.

-Perra, ¿No te das cuenta? Yo fui tu… Yo soy tu…

-¡Tu eres yo!

En un viaje llamado vida, el espejo se ha desvanecido. Vida, nada te debo.

(Mis manos acariciaron las tuyas y a través de tus manos, alcance a tocar lo profano).

Adiós!

sábado, 21 de noviembre de 2009

Proyecto 99: deseo negro (145)

Hola!

24 de julio del 2002

Me arrancare los labios para nunca mas ofender tu imagen o tu nombre, pero…
¿Luego como te beso y digo que te amo?
Me cortare los ojos para nunca mas distraerme de ti, pero…
¿Luego como podré ver a tus ojos y deleitarme en ellos?
Me arrancare los brazos para nunca más hacer otra cosa que no sea en tu beneficio, pero…
¿Luego como te abrazo, como trabajo, como te acaricio?
Me destruiré los tímpanos para nunca mas escuchar otra voz que no sea la tuya, pero…
¿Entonces como seguir los dictados de tu corazón?
Me haré cortar los pies para nunca mas andar en caminos que me lleven a la perdición, o sea a estar sin ti, pero…
¿Luego como correré a tu encuentro?
Por ultimo; me arrancare la vida de un solo golpe para nunca más desear morir por ti, pero…
¡Hey!
Si yo hago todo eso…
¿Qué será de nuestro amor invencible?
Que tonto. No haré nada de eso.
Lo ideal será tratar de ser mejor cada día y amarte tanto que habrá de llegar el día en que mi alma se disuelva en la tuya.
Eso haré.

Adiós!

Proyecto 99: agua negra (144)

Hola!

24 de julio del 2002

El canal de aguas negras lleva en la superficie negros sentimientos y pecados de madres auto-condenadas
La pseudo muerte y la pseudo vida.
Flotando sobre las aguas un bebe recién nacido va, en camino al cielo.
El agua esta tan muerta como el niño.
El niño esta tan muerto como el agua.
La madre no sufrirá por su pecado y cuando llegue la hora de pagar, pedirá un milagro al cielo; pero ya será tarde para las súplicas.
Será tarde para ella.
El canal de aguas negras anuncia la no-vida.
Mi corazón se estremece; me pregunto si todavía las personas recordamos lo que es el amor en…
Esta sombra de agua negra llamada vida.
Amén.

Adiós!

Proyecto 99: la cruz del divino maestro (139)


Hola!

7 de junio del 2002

La cruz,
Imagen más reprochable de Satán.
La cruz,
Una profanación al máximo sacrificio.
La cruz,
Sus manos y sus pies manan sangre.
La cruz,
Su costado esta herido y la cabeza esta coronada por espinas.
La cruz,
Clavos que traspasan piel y huesos.

Trampas diabólicas para vender la imagen de un cristo roto.
Mancillado,
Castigado,
Derrotado.
Pero ¡cuidado! madre de todas las prostitutas; yo no creo en tal imagen malsana.
Yo no adoro la cruz que tus sacerdotes llevan en el cuello.
Nuestro divino maestro esta vivo y es grande en poder.
No creo en la cruz del Cristo roto
Creo en un Cristo vivo.
Creo en un Cristo que soporta mis cargas cuando yo no puedo más, cuando las horas oscuras me rodean.
Creo porque el día que deje de creer, ese día estaré muerto.

Adiós!

Proyecto 99: empezar de nuevo (134)


Hola!

9 de marzo del 2002

-El mundo expiró, lo vi exhalando su último aliento en un remanente del viñedo del tiempo.
-Los habitantes del planeta se adelantaron a la voluntad de su creador e hicieron explotar el mismo planeta que habitaban.
-Ahora no queda nada ni nadie… si acaso polvo.
-¡Que gran perdida!
-¿Y que hicieron los dioses humanos por salvar a la especie humana?
-nada, solo morir como los demás.
¿Ahora que sigue?
-un nuevo mundo, en otra galaxia… será como empezar de nuevo.

Adiós!