El sábado 19 de septiembre fue la promesa del paraíso,
La promesa de que algún día ella habrá de arrastrarme al paraíso.
La señal esta comprometida, pero aun la reservo para otra ocasión…
Como sea, este magnifico sábado también trajo consigo que se cayera el velo de mis ojos, solo para ver la debilidad de dos personas que pretenden ser fuertes.
Sucedió asi…
Como es costumbre, este día no solo llegue tarde a la escuela, sino que me aparecí casi una hora después de iniciada la clase; lo cual no resulto impedimento para ver y aprender de las exposiciones de los otros compañeros.
El asesor logro interesar a la clase con los temas y se gana cada vez mas la aceptación de aquellos que no creían en el.
Apenas hubo tiempo acudí a Krazy, como intentando buscar algo que no requiere ser encontrado, y platicamos un pequeño rato. Como siempre, iba vestida muy bonita, toda ella es la más bella del salón.
Y cuando me refiero a la más bella; quiero decir toda ella: la suma de sus características físicas, emocionales, espirituales, afectivas, en general todo lo que hace de Krazy un ser.
No son solo sus ojos, insisto, es toda ella.
Sin ella, soy solo…
Nada, excepto tormentas.
Me temo que es tiempo de cambiar de tema; la segunda clase comenzó, entonces escuche una voz non grata.
Era la batería, ni cuenta me di a que horas llego.
Previamente, yo estaba enterado que la batería y Navili estaban peleados; asi que ya sabia como iba a empezar aquello y… si! sucedió tal como lo esperaba. De entrada no se hablaron, la batería al rato conversó con Krazy (pues los dos son compañeros desvelados del messenger) y ella le dio consejo de que se reconciliaran, lo cual dio pie a que el, un poco después, le diera el abrazo de cumpleaños (que en magia equivale a decir: mi mas sentido pésame, estas un año mas cerca de tu muerte) a Navili.
Fue una escena tierna y vi en los ojos de el, algo que para mi no tiene sentido; pero quizás para la hurí tenga mucho sentido.
Vi los misterios del amor...
Por eso hice lo que hice después; pues me sentí de nuevo un intruso en su tonta historia de amor o como ellos quieran llamarle.
Por cierto, la hurí cometió el pecado de esconder sus ojos tras unos costosos lentes de pasta negra; esa fue la inequívoca señal que yo necesitaba del fin antes del principio.
Imprevisible y ya irrevocable.
El fin que me hará sentir…
Nada, excepto tormentas.
La tercera y cuarta clases no las puedo comentar pues… no estuve ahí!
Huí con Krazy de hartas escenas por todos conocidas.
Huí y en el camino mi mente daba vueltas como un torbellino, una idea loca se empezaba a gestar en mi cabeza. Pero yo mismo no aceptaba esa idea.
La sola compañía de Krazy era mi droga más fuerte, asi que la idea dejo de rondar en mi mente.
Aunque solo por momentos.
Termine mi día con la amada y odiada esperando un autobús dentro de la central camionera. Por extraños motivos no me fui de la Terminal sino hasta ver que ella estuviera dentro del autobús. Me regaló una beatifica sonrisa antes de entrar al camión para después desvanecerse en los oscuros cristales del vehiculo.
Le dejé un adiós implantado en su cabeza; me aleje y regrese al centro.
Tenía cita con dos de los M.A. hasta las seis de la tarde, pero apenas eran las cuatro, asi que decidí adelantarla y puse el aviso.
A bordo del camión que me llevaba al centro, me volvió a atacar la idea esa. Esta vez estaba solo y no hubo quien me dijera –no, no lo hagas!
En el centro, compre el más reciente comic de Captain America; luego entré a un negocio de renta de computadoras y… me dispuse a ejecutar la idea que las voces en mi cabeza me obligaban a hacer práctica.
Teclee mi password en Blogger.
Sin poner en consideración mis sentimientos ni los ajenos empecé, sistemáticamente, a borrar uno por uno los poemas dedicados a Navili; incluido el 17 que estaba intrínsecamente relacionado con su cumpleaños.
¿Que por que lo hice? Numero uno: porque las voces en mi cabeza lo ordenaron. Numero dos: como lo mencione anteriormente, ya soy un intruso en esto. Numero tres: sin dudarlo, puedo asegurar que la batería es el único indicado de escribirle no solo 100, sino 1000 poemas!
Si, no tengo nada que ofrecerte ya...
Nada, excepto tormentas.
Mientras suprimía los poemas, se encontraba al lado mío, uno de los M.A. que ya había respondido al aviso.
Fue testigo de la resolución final. El segundo M.A. no estaba disponible para la reunión, asi que decidí concertar una cita pendiente con una prima.
Fuimos pues a casa de los primos y hablamos largo rato acerca del guión de una película (que se antoja denso) que realizaremos para un benéfico proyecto.
Entre pros y contras resolvimos…
Nada, excepto tormentas.
Asi que me lleve un borrador del guión a la casa familiar para darle una forma final y esperar la aceptación de la prima.
Regrese con el M.A. al centro pues faltaba comprar más comics.
El día termino conmigo mismo en el camión de regreso al hogar, pensando en lo bueno que fue este sábado.
El sábado en que se corrió el velo.
El sábado en que declare que no se quien soy, pero se que lo hago me hace.
El sábado en que leí tres veces tu carta y supe que llevas la señal impronta con letras de fuego en tu frente.
Si. Quiero que me arrastres al paraíso.
Adiós!